Este comic está inspirado en los dibujos de un niño de 11 años. La tía de mi esposa, una maestra de sexto año de primaria, puso a dibujar a sus alumnos varias situaciones fantásticas y sus reacciones a éstas. Había en los trabajos abundante creatividad, pero en opinión mía y de mi esposa, esta crónica de lo que haría el niño si pudiera hablar con los animales fue el más especial de todos. Me quito el sombrero ante este pequeño genio.