Bueno, eso fue bastante brutal. Me lastimé la muñeca tras un maratónico esfuerzo por terminar de colorear el comic a tiempo (casi 9 horas continuas). Quedé bastante contento con cómo quedó; es largo, sí, pero quiero pensar que mis comics no son sólo chistes ilustrados, sino cuentos cortos ilustrados.

Me da gusto poder hacer dos comics seguidos sobre videojuegos. La semilla quedó plantada mientras mi esposa y yo jugábamos Guitar Hero III en modo cooperativo. La idea central fue formulada de manera concisa y contundente (básicamente, el remate del comic), por lo que cuando le dije “ya no falta mucho, voy en el panel 14” se resignó a que ya había tornado una idea sencilla en toda una pequeña novelita. Desde luego, no podría hacerlo de ninguna otra manera.

En vista de que pase prácticamente toda la semana dedicado completamente al comic, no me siento mal por mencionar que existe una página de donaciones (por el momento sólo en inglés), en la que a través de Pay Pal pueden apoyar a Puerto Jerez y fomentar este comportamiento obsesivo. Ahorita la situación está difícil para todos, pero si alguien se siente generoso y disfruta con estos comics, puede estar tranquilo de que toda aportación se toma como combustible para seguir creando más comics largos y coloridos como el de hoy. ¡Todos ganan!

Recientemente la publicidad se está poniendo más a tono con los contenidos del comic (aunque siguen apareciendo anuncios sobre destinos turísticos), por lo que si ven algo que les interesa, no duden en hacer click.

Probablemente la siguiente entrega sea más mesurada (en comparación), ya que me urge volver a tener un “colchón” de comics. De lo contrario, estas locas carreras por terminar a tiempo van a acabar conmigo.

¡Gracias por visitar! ¡Circulen este comic entre sus amigos! Nos vemos la próxima semana.

–Pedro Arizpe