I know times are getting hard,
But just believe me girl someday,
I’ll pay the bills with this guitar,
We’ll have it good,
We’ll have the life we knew we would,
My word is good

Tarde o temprano tenía que pasar: ya no estoy desempleado.

Es un alivio, desde luego. Me siento feliz de poder proveer sustento a mi familia una vez más. Es gratificante no tener que despertar cada día con un enorme sentimiento de culpa, sintiendo que mi identidad era dictada por otros por una actividad que debería estar haciendo. Estos siete meses no han sido unas vacaciones, ni por asomo.

Puerto Jerez comenzó como una manera de distraerme de la extraña realidad de estar sin trabajo, pero al poco tiempo se convertiría en una actividad tanto o más rigurosa que cualquier función que hubiera desempeñado hasta la fecha. Al intentar crear historias ambiciosas con habilidades limitadas (no tengo empacho en reconocer que me encuentro oxidado despues de 10 años de no dibujar), sin proponérmelo me adentré en un ritmo de trabajo extenuante que me tenía dibujando la mayor parte del día, todos los días. Llegó a consumir tanto tiempo que podría jurar que solía ver más películas y jugar más videojuegos cuando tenía un trabajo que durante todo este tiempo. Hacer el comic se convirtió en mi actividad principal, primero sólo para sentirme productivo, pero después, al no encontrar trabajo, comencé a vislumbrar la posibilidad de sacarle un poco de provecho a mi pequeño proyecto.

Hice todo lo que se acostumbra con el modelo de negocios de un webcomic: banners, página de donaciones… y estaba preparando algunos diseños para unas playeras. Lo usual. Mi peor enemigo, sin embargo, fue el tiempo, aunado a la naturaleza de mis comics. Aunque estaba seguro de que estaba dando el 100% en mis comics, mi principal causa de frustración era el hecho de que me tomaba toda una semana acabar uno solo. Es terriblemente difícil competir en popularidad con tiras más pequeñas que actualizan tres veces a la semana o más. Siempre tuve una férrea confianza en que generar suficiente interés y seguidores sólo era cuestión de tiempo; pero cuando hablamos de semanas, el tiempo se convierte en un lujo que una persona desempleada no puede darse.

Tras mi primer semana de trabajo, un fría verdad es evidente: los comics semanales son cosa del pasado. Ahora tengo una ínfima cantidad de tiempo libre, menor de lo que hubiera anticipado: prácticamente regreso del trabajo para ver a mi esposa un par de horas antes de dormir, para luego regresar a la oficina al despertar. Como lo pueden suponer por el comic de la semana pasada, he pensado en cambiar el formato del comic a uno de un sólo panel, pero no estoy del todo convencido. Prefiero contar historias pequeñas que sacarme de la manga chistes visuales.

Al visitar el archivo, me quedo sorprendido de lo que he logrado en los últimos meses. No por su excelente calidad (de hecho, el desarrollo de mi dibujo es dolorosamente visible de tira en tira), sino por el hecho de que en realidad me animé a crear un comic en línea. Estos meses de incertidumbre alimentaron un fuego que me impulsó a ser creativo, y puedo percibir en todos y cada uno de estos comics el olor a miedo y esperanza detrás de ellos. Me enorgullece mi trabajo y, aunque no logré mi meta, creo que me fue excepcionalmente bien para ser un desconocido con menos de seis meses en línea, menos de 20 comics en el archivo y actualizando sólo una vez a la semana. En vista de esto, 300 visitas diarias no están nada, nada mal.

A pesar de todo esto, quisiera anunciar que Puerto Jerez no se cancela, ni suspende. Voy a seguir escribiendo y dibujando… sólo que me va a tomar mucho tiempo más actualizar la página con los comics que quiero hacer. A diferencia de otros artistas que abandonan sus comics en línea por aburrimiento o porque tienen otros proyectos, quisiera asegurarles que adoro dibujar y escribir estos comics, y usaré cada fin de semana y hora libre para avanzar lo más que pueda. Si algo he aprendido es que no debo dejar de dibujar: no quiero tener que volver a empezar desde cero dentro de 10 años. Le veo más futuro al oficio de dibujante e ilustrador que cualquier otra cosa que esta ciudad pudiera ofrecerme.

¿Por qué hasta el momento este discurso sonaba como si Puerto Jerez hubiera muerto? Bueno, para ser sincero, estoy de duelo porque mi loco sueño de ganarme la vida con Puerto Jerez se ha ido. Ya se lo que dirán, y estoy consciente de lo difícil que es sobrevivir incluso para los comics en línea más populares . Pero, por un tiempo, estaba seguro de que iba en el camino correcto. No era dinero lo que yo quería, sino la libertad de seguir haciendo esto indefinidamente.

Esperen en el futuro comics más extraños y personales, impulsados por algo totalmente nuevo. Sepan también que cada vez que actualice, será con los mejores comics que pueda ofrecer. Tomarán quizá el triple de tiempo, pero prometo que llegarán. Después de todo, probablemente yo necesito hacer estos comics más de lo que ustedes necesitan leerlos.

Gracias por todo

–Pedro Arizpe